Reseña 2


Plan de Movilidad Urbana

Las 21 Megaobras constituyen un mecanismo para sacar a la ciudad de Cali del atraso en materia de infraestructura en el que se encuentra desde tiempo atrás. Sin embargo, la toma de decisiones relacionadas con el componente de movilidad de las megaobras carece de un respaldo técnico que haga parte de un proyecto integral de desarrollo en este ámbito. Es así como Carlos A. González, en su “Carta a los representantes de las 21 Megaobras”, analiza la importancia de un Plan de Movilidad Urbana que actúe como soporte para las decisiones públicas sobre construcciones viales. El autor, miembro de la Asociación Iberoamericana de Movilidad Urbana e investigador del Grupo de Transporte, Tránsito y Vías de la Universidad del Valle, analiza los beneficios de la creación de un Plan de Movilidad con lineamientos internacionales para el buen desarrollo de la megaobras y de futuros proyectos. Inicialmente, González expone las generalidades de un plan de movilidad, posteriormente muestra sus principales beneficios y su eventual impacto en las megaobras.

Un plan de movilidad urbana comprende el análisis y creación de lineamientos generales sobre todos los modos de transporte presentes en la ciudad y sus interacciones. El plan debe  incluir un diagnóstico de la situación actual, una selección de objetivos y un programa de acción que llave a la obtención de resultados. González resalta que “en el proceso de elaboración del Plan de Movilidad se contempla como fundamental la participación ciudadana para el desarrollo de los apartados (…) con el objetivo de que ello propicie consenso social y así una aceptación ciudadana de las decisiones plasmadas en dicho documento.”(p.1) Esto es una apreciación muy importante y benéfica ya que la administración municipal debe tener en cuenta las necesidades que la población expresa directamente, por lo que son fundamentales los foros y las mesas de trabajo conjuntas, que en el caso de las megaobras fueron escasos.

El desarrollo de un Plan de Movilidad para la ciudad de Cali implica una serie de beneficios que no se pueden lograr con otros métodos menos organizados. En primer lugar, el autor expresa que la planeación “permite determinar si apostaremos por una ciudad orientada principalmente al transporte privado (el modelo de ciudades Norteamericanas) dando mayor protagonismo al papel de las redes de autopistas, o si por el contrario, apostaremos por una ciudad orientada a la movilidad sostenible (ciudades mediterráneas como Barcelona), dando prioridad al transporte público optimizado” (p.2). Además, se puede obtener un análisis de viabilidad técnica y de costos de cada obra y un cronograma de desarrollo para estas. Dichos beneficios brindan una guía para que el tráfico de la ciudad no colapse en ningún momento y siempre se mejore.

El componente vial de las 21 Megaobras necesita de un plan de movilidad urbana para su correcto desarrollo, ya que de esta manera “no estaría truncado en principio, por las razonables dudas de la ciudadanía sobre si esas son las actuaciones realmente necesarias para mejorar la movilidad” (p.2). Si bien es cierto que el grado de deterioro de la infraestructura vial requiere una intervención urgente, esto no justifica la falta de planificación para realizarlos.

En resumen, González presenta una solución viable a planificación de la movilidad urbana, la cual se encuentra estrechamente ligada con las 21 Megaobras. Se describen los principales beneficios de la creación de un Plan de Movilidad Urbana que guie las decisiones, al igual que su importancia en el desarrollo general de la ciudad. El transporte urbano y la movilidad son temas amplios e interdisciplinares, por lo que se recomienda el informe “Soluciones viables para la infraestructura de Cali” de la Cámara Colombiana de la Infraestructura.

Bibliografía

González, Carlos A. (2009); Carta a los representantes de las 21 Megaobras. En: Cali Como Vamos. Recuperado el 3 de Marzo de 2012, en:

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