jueves, 17 de mayo de 2012

Ensayo Final


IMPACTO DE LAS MEGAOBRAS EN CALI

Alrededor del mundo, los más importantes centros urbanos se caracterizan por tener una adecuada infraestructura que abarca todo el conjunto de obras de ingeniería de larga vida útil que permiten el desarrollo de distintas actividades productivas para generar prosperidad a sus habitantes. Dada la importancia de este aspecto para el progreso económico y social de una urbe, la Alcaldía de Santiago de Cali planteó las 21 Megaobras como un conjunto de proyectos orientados a modernizar la infraestructura de la ciudad, sumida en un atraso urbanístico profundo en comparación con otros municipios importantes del país. Dentro de las obras, que tienen un costo aproximado de 800 mil millones de pesos, se destacan ampliaciones viales, espacio público, intersecciones viales y ciudadelas educativas. Teniendo en cuenta lo anterior, los efectos socioeconómicos de las megaobras en Cali comprenden el aumento de la competitividad, la generación de empleo y el mejoramiento de la cobertura educativa.

La competitividad de una ciudad tiene uno de sus pilares en una adecuada infraestructura vial que permita el normal desarrollo de las labores productivas. Actualmente en Cali circulan aproximadamente 450.000 autos particulares y 230.000 motocicletas que sufren el atraso vial que tiene la ciudad por más de un cuarto de siglo. Esta problemática ocasiona pérdidas cercanas a los 3000 millones de pesos al día, ya que cada caleño pierde en promedio 1.5 horas diarias por el tráfico ineficiente y el mal estado de las vías. Además, frecuentemente se pierden oportunidades de negocio por la falta de accesibilidad a diversos lugares.

Las ampliaciones y rehabilitaciones viales incluidas en las megaobras permitirán mejorar la competitividad de Cali al optimizar el acceso a las distintas zonas de la ciudad y disminuir las congestiones vehiculares. Las intervenciones en importantes arterias urbanas, como la Autopista Simón Bolívar, la Avenida 8 Norte y la Autopista Suroriental, hacen parte de los 250 kilómetros de calles reconstruidas que se proyectan, con lo cual se busca la recuperación de la malla vial de la ciudad. Esto trae importantes beneficios como reducción en los tiempos de movilización, menor daño a los vehículos y mayor comercio en las zonas de influencia. Además, la prolongación de corredores perimetrales como la Av. Circunvalar maximiza el potencial de este tipo de vías que evitan el paso por el centro de la ciudad para transitar entre norte y sur. Actualmente  esta vía tiene un flujo 1.400 vehículos por hora al recoger todo el tráfico de la zona de ladera de los cerros de Cali, pero se estima que esta cifra se elevará un 70 por ciento. Es pertinente destacar además el proyecto de ampliación de la salida al mar, lo cual mejora la calidad de vida de la población local y en general beneficia a la ciudad con la descongestión de la vía que sirve de conexión con el puerto de Buenaventura, mejorando el comercio, el transporte de mercancías y el turismo hacia la promisoria cuenca del pacífico.

Otro aporte fundamental de las megaobras para el desarrollo vial es la intervención de seis intersecciones consideradas como puntos críticos donde se registra la mayor cantidad de accidentes y se producen mayores congestiones. La solución planteada es la construcción de puentes a desnivel que eliminen la necesidad de semáforos y da mayor fluidez a los vehículos que circulan en la ciudad. Con esto se busca reducir los cerca de 7.800 accidentes automovilísticos anuales en Cali que dejan grandes pérdidas humanas y materiales. Además, existen ocho puntos críticos donde se concentra el 35% de los accidentes que involucran peatones, por lo que se contempla adecuar estos espacios con puentes peatonales y pasos a nivel para de reducir la accidentalidad y brindar más comodidad al peatón.

Cabe resaltar que actualmente uno de los principales indicadores de competitividad para las ciudades es el turismo, por lo que la creación y mejoramiento espacio público en zonas estratégicas potencia la oferta de la ciudad en esta materia. Bajo esta premisa se ejecutan proyectos como la Plazoleta de la Caleñidad, que se ha planteado como un aporte a este objetivo al adecuar un espacio de 20.000 metros cuadrados que busca ser un referente de la ciudad para el esparcimiento de sus habitantes y de turistas. En este lugar se desarrollarán diversas actividades relacionadas con la cultura caleña como espectáculos de salsa y espacios de gastronomía típica, potenciando además el sector de Granada como zona turística. Paralelamente se ejecuta el hundimiento de la Av. Colombia, que consiste en la construcción de 10.000 m2 de espacio público que comprenden la depresión del nivel de calzada vehicular de la Carrera 1 entre las Calles 7 y 13, con el fin de facilitar el paso del tránsito automotor a lo largo del corredor, al mismo tiempo que en el nivel superior se genera una zona peatonal con un amplio  espacio público que servirá para recuperar el turismo en el centro de Cali. Esta obra se articulará con la construcción de un parque sobre las márgenes del Río Cali, siendo una de las mejores apuestas para crear una zona turística más agradable que genere empleo y sirva para la recreación de toda la comunidad. Básicamente contemplará zonas mixtas dirigidas a la práctica de caminatas, actividades recreativas y para el descanso. También se contempla la construcción de edificaciones para prestar diferentes servicios a la comunidad.

Otro aporte en esta dirección es el mejoramiento del entorno de la Avenida Roosevelt, la cual es es un importante corredor vial con un gran potencial urbanístico por su cercanía a sitios culturales y deportivos como la Manzana del Saber, el estadio Pascual Guerrero y la Unidad Deportiva Panamericana. Por esta razón, una de las megaobras tiene como objetivo adecuar el espacio público de este sector para potenciar el comercio y el turismo,  implementando una ampliación de los andenes, la construcción de plazoletas y la integración con una cicloruta. Además, se intervendrán los cruces peatonales para dar mayor comodidad y protección a los transeúntes. Esta obra beneficia a la comunidad en general al proporcionar una zona apta para el esparcimiento, con menor contaminación y una ubicación estratégica que permite desarrollar diversas actividades. Adicional a esto, con la ampliación de la vía a Pance se potenciará el carácter recreativo y turístico de este sector tradicional, creando un foco para el desarrollo.

Por otra parte, las 21 Megaobras han sido una excelente alternativa para la generación de empleo al crear más de 20.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Los concesionarios a los cuales se le adjudicó la construcción de la fase inicial realizarán el proceso con mano de obra local y deberán brindar adecuadas condiciones laborales, lo que quiere decir que un importante número de familias caleñas dispondrán de un sustento económico. Esto responde a la principal prioridad encontrada por la Encuesta de Percepción Ciudadana del 2011, la cual arrojó que el 29% de los caleños considera que la generación de empleo debe ser el primer objetivo del gobierno local. Además, la idea es que estas firmas utilicen materiales hechos en Cali, para incrementar los ingresos del fisco municipal.

En las megaobras también se ha contemplado el mejoramiento de la cobertura educativa con la construcción de  tres ciudadelas para este fin localizadas en zonas con población vulnerable, otorgando mayor posibilidad de acceso a la educación pública. La ciudadela Nuevo Latir es la primera en ser construida y ya se encuentra en funcionamiento con más de 1400 estudiantes, beneficiando a los barrios ubicados en las comunas 13, 14 y 15. La edificación cuenta con una sede del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar para atender las necesidades de la población aledaña y se planea ampliar su cobertura educativa a 2560 estudiantes e incluir 488 cupos para programas técnicos. Otra de estas obras es la ciudadela Isaías Duarte Cancino, en la cual se integran diversos espacios culturales, lúdicos y deportivos que promueven el desarrollo para los jóvenes con el objetivo de reducir la pobreza a largo plazo. Sin embargo, esto solo se puede lograr si la educación que se ofrece es estas instituciones es de calidad y se asegura su adecuado funcionamiento al tener docentes calificados y personal de mantenimiento, ya que en muchos casos dichos proyectos entran en abandono al terminar la construcción.

A pesar de todo, las 21 Megaobras han generado grandes polémicas e inconformidades de distintos sectores de la ciudad. Las megaobras viales se han planteado como una solución integral de movilidad, pero han sido cuestionadas por su falta de efectividad real. Es así como Rolf Moller, profesor de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle, en sus “Apuntes sobre la utilidad de las megaobras viales” plantea que “(…) hay muy serios indicios y experiencias en el mundo que muestran que puentes vehiculares a desnivel, la ampliación y prolongación de vías existentes, y la construcción de nuevas vías y autopistas no solo no mejoran la movilidad de las personas en una ciudad, sino que empeoran la situación en el transporte urbano a mediano y largo plazo” (p.2). Esta situación se debe a un fenómeno conocido como tráfico inducido, en el cual se favorece el uso de autos particulares debido al crecimiento de la oferta vial, lo cual fomenta el aumento del número de estos vehículos y a mediano plazo saturarán nuevamente las vías, ocasionando más congestión.

Sin embargo, algunos autores defienden la viabilidad de estos proyectos con la condición de que exista un plan de movilidad urbana que actúe como soporte para las decisiones públicas sobre construcciones viales. En este sentido, Carlos A. González en su “Carta a los representantes de las 21 Megaobras” expresa que con la existencia dicho plan es posible “(…) determinar si apostaremos por una ciudad orientada principalmente al transporte privado (el modelo de ciudades Norteamericanas) dando mayor protagonismo al papel de las redes de autopistas, o si por el contrario, apostaremos por una ciudad orientada al transporte público (ciudades mediterráneas como Barcelona)”. De esta manera, las megaobras viales aportarían a la movilidad  en la ciudad si a futuro se articulan con los nuevos planes de desarrollo, complementando a su vez otros proyectos como las ciudadelas educativas y las plazoletas públicas. El plan debe  incluir un diagnóstico de la situación actual, una selección de objetivos y un programa de acción que llave a la obtención de resultados. González resalta que “en el proceso de elaboración del Plan de Movilidad se contempla como fundamental la participación ciudadana para el desarrollo de los apartados (…) con el objetivo de que ello propicie consenso social y así una aceptación ciudadana de las decisiones plasmadas en dicho documento(p.2). Esto es una apreciación muy importante ya que la administración municipal debe tener en cuenta las necesidades que la población expresa directamente, por lo que son fundamentales los foros y las mesas de trabajo conjuntas.

Esta percepción también se ve respaldada por el Observatorio de la Infraestructura del Occidente Colombiano, el cual ha ratificado su respaldo a estos proyectos por considerarlos fundamentales para la movilidad, espacio público y educación en la ciudad, reactivando la economía y generando empleos. Sin embargo, también manifestó que es necesaria la creación de una "Gerencia Integral del Proyecto" para garantizar el éxito de las obras y proyectar posteriores complementos que generen trascendencia.

En resumen, las 21 Megaobras son el proyecto de infraestructura urbana pública más grande que se ha desarrollado en Cali en las últimas décadas, razón por la cual ha influido en diversos ámbitos que afectan la cotidianidad de los habitantes de esta ciudad. Obras urbanísticas, entornos paisajísticos agradables y espacios públicos son los proyectos enfocados en convertir a Cali en uno de los polos de desarrollo a nivel de infraestructura, cultura y economía. Igualmente, se han generado controversias respecto a su efectividad y pertenencia para resolver los problemas propios del municipio, pero es claro que teniendo una adecuada planeación estratégica esta iniciativa es un punto de partida para impulsar el progreso de la ciudad. Es preciso decir que un tema fundamental relacionado con las megaobras es su financiación, ya que se realizó un cobro coactivo de las obras a través del sistema de valorización y es pertinente analizar la legalidad de este proceso así como la transparencia en el manejo de los fondos recaudados a los contribuyentes.

No. de palabras: 2026

Referencias Bibliográficas

Alcaldía de Santiago de Cali. (2009). Visión Cali 2036: un diálogo ciudadano. Cali: Universidad del Valle.

González G, Carlos (2011); Reflexiones sobre los desafíos de la movilidad en Cali. En: Cali Como Vamos. Recuperado el  12 de mayo de 2012, en http://www.calicomovamos.org.co/calicomovamos/files/Escuchando%20Expertos/Escuchando%20a%20los%20Expertos%20-%20Carlos%20Gonz%C3%A1lez%20julio2011.pdf

Moller, Rolf (2009); Nuevos apuntes sobre la utilidad de las megaobras viales para la movilidad de los caleños. En: Cali Como Vamos. Recuperado el  12 de mayo de 2012, en http://www.calicomovamos.org.co/calicomovamos/files/Escuchando%20Expertos/SOBRE%20LA%20UTILIDAD%20DE%20LAS%20MEGAOBRAS%20VIALES%20PARA%20LA%20MOVILIDAD%20DE%20LOS%20CALE%C3%91OS,%20NOVIEMBRE%203%20DE%202009.pdf

Secretaría de Infraestructura y Valorización (2010); 21 Megaobras. En: Alcaldía de Santiago de Cali. Recuperado el  12 de mayo de 2012, en http://www.cali.gov.co/valorizacion/publicaciones.php?id=34241